Dirección: C/. Los Valles, nº 6. 38900, Valverde, El Hierro, Islas Canarias. Teléfono: 922 55 10 26 Horario: De 13 a 16 y de las 19.30 a 23 horas Cierra los MARTES. Web: http://www.larutadelbuenyantar.com/abuela.html
Uno de los más románticos lugares de restauración en la isla, ubicado dentro de un patio pleno de naturaleza y con un gran ambiente bucólico que la clientela agradecerá. María Dolores Padrón, en unión de su familia, ha conseguido aunar en su restaurante una buena cocina con el mencionado ambiente, cosa dificil de igualar. De su menú tenemos que destacar sus ofrendas de diario puestas en carta:
Especialidades: Sabrosas carnes tratadas con gusto, rabo de buey, solomillo en salsa de peras, conejo en salsa de almendras, cordero, pescado fresco, carne de cabrito, champiñones rellenos, queso herreño a la plancha con miel, merengón, ricos postres caseros...
Tiene una selección de caldos bien escogidos de Rioja, Ribera del Duero, canarios... caldos tintos, blancos y rosados...del año, crianzas y reservas... para aquel que entiende y sabe disfrutar con el momento enológico de la comida... y para celebrarlo en agradable compañía...
En su comedor caben unas 30 personas, teniendo una hermosa terraza, con bellos jardines que merecen ser visitados, y una barra para copeteo muy agradable.
Grato ambiente. Calidad de servicio y cocina. Precios asequibles para todos los bolsillos. Fácil aparcamiento por la zona. Música ambiental.
El lugar nos pareció acogedor y relajante. La propietaria nos atendió con amabilidad y cortesía.
La carne (cabrito) estaba en su punto con un acompañamiento de papas fritas exquisitas. El merengón, como postre, que nos sugirió, es el postre de la casa con diferencia.
Opinión final: muy recomendable.
pepelleo
- restaurante la higuera de la abuela: una joya
|08-11-2009 08:58:44
Voy a aclarar que no fué una cena romántica, iba con mi señora y su hermana, pero el ambiente fué realmente mágico, una gran cena, ambiente encantador, una muy buena atención personal, al final una charla amena en la barra, las preciosas plantas y como colofón una intensa lluvia, con posterior espesa niebla que casi nos impedía regresar al hotelito del monacal. Fué sencillamente maraviloso. Totalmente recomendable.